‘CONFESIONES DE UNA PROSTITUTA’

Confesiones de una prostituta

Aún era una niña cuando me inicie en este negocio. La primera vez, no fue tan sencillo, no es como cuando lo haces con tu novio o con alguno de tus primos que siempre están calientes. Un día ves una película y entonces entiendes que tienes que cobrar por hacerlo, eso es lo que hacen las putas y a mí me gusta el intercambio, por supuesto que esperas a tus clientes en un bar o por lo general en una calle un tanto oscura, no importa si hace frío o llueve, una lleva su mini falda roja y botas, nos vemos vulgares por donde le busques, pero ese es el atuendo, sino te confunden y entonces no tienes éxito. Sin duda soñamos: creemos que un día vendrá el chico rico que se va a enamorar de nosotras y nos va a sacar de esta vida miserable, aunque eso de miserable no es por el dinero, que hasta eso se gana muy bien. Lo miserable es que nunca, pero nunca, nunca debes dar besos en la boca, esa es la regla, no se quien lo dijo por primera vez, pero así se maneja este negocio y una no puede hacer nada para cambiarlo. Las putas tenemos corazón. Quizá no debemos besar en la boca para no enamorarnos, pues por allí entra también el amor, a poco pensabas que nada más por los ojos. El maquillaje es muy importante, aunque sin unas buenas tetas no eres nada, no existe la demanda y entre más grandes son, más te buscan, también la peluca es esencial, pues te da personalidad. Todas somos buenas mujeres, putas, pero buenas mujeres, tenemos sueños, aunque siempre nos preocupa el sobrevivir y una vez que lo logras, entonces como todo persona: aspiramos a la felicidad. Lo que hacemos es un trabajo, una forma más de ganarse el dinero.

Cuando era niña, no imagine que un día sería puta, claro que vivía en una calle donde el negocio se ejercía con total libertad y de forma tan natural que enseguida aspiras a unirte al gremio. Lo cierto es que puta o no, siempre lo haces, el sexo esta en la mente de todos, solo que la diferencia sino eres puta, es que no sales de tu casa, así como no te pagan por hacerlo y puedes besar en la boca, quizá solo así, estas más cerca de la felicidad, aunque ese sea el bien menos visible. Pero ya hablando en confianza, nada es como uno lo ve en las películas, es decir, no todas andan con pelucas o vestimentas escandalosas, lo de las películas son más bien falsedades, prejuicios, un mundo que nada tiene que ver con la realidad de este oficio y debo agregar: que si besamos en la boca, como deben ser los besos, y eso de llevar una vida miserable gracias a nuestro trabajo, ni por donde, cierto es que tenemos necesidades como todos y los cuentos que dicen que un día vendrá un príncipe y nos sacara de esta vida, pues ni quien se la crea. Te cuento que los hombres cuando están borrachos te prometen tantas cosas, juran que te llevaran a su casa, que se van a casar contigo, que se van a deshacer de sus mujeres, porque ellas no han logrado darles esos minutos de felicidad que solo con nosotras encuentran. Tonterías. Mal chiste de borrachos. Ahora que si quieres tener éxito durante un largo tiempo en esta profesión, debes cuidar tu imagen, si no tienes un buen cuerpo, pero sobre todo sino lo cuidas, ya nadie te toma en cuenta, luego resulta importante tener buena cabeza, ser capaces de entablar una charla interesante, no ser tan solo un objeto del deseo de esas mentes pervertidas, es decir: ofrecemos una compañía agradable, llena de anécdotas que parecen ser sacadas de un libro de historias que solo conocemos nosotras. Hacemos amigos en este negocio y en ocasiones nos invitan a salir, nos vemos elegantes, así que no es tan solo la imagen de la minifalda roja y las botas que deben tener de nosotras y sobre todas esas cosas: somos personas con buenos sentimientos que es lo más importante.

Que tengas un buen corazón no significa que algunos hombres no te sean repugnantes y cuando la necesidad no te aprieta, simplemente les dices que no, que no acostumbras a irte con los clientes y se acabo. Otros sin embargo te excitan, dices sin andar dando tantas vueltas, con este “papi”, yo lo hago gratis, aunque se empeñan siempre en pagarte, ni modos de oponerte si para eso estas en ese lugar todas las noches. En este empleo no tienes vacaciones, no te enfermas, si lo haces no existe paga y sin dinero no comes, no disfrutas de la vida diurna, donde tus vecinos ni siquiera imaginan lo que haces por las noches. El día en que dije, lo mío, lo mío, mío es ser una prostituta fue después de ver la película de mujer bonita y sino me crees pues pregúntale a cualquiera aquí y te dirá que en esas escenas fue donde encontró su inspiración total y decidió cobrar por algo que ya venía haciendo desde hace algún tiempo. Confieso que algunas noches son del todo aburridas.

La intimidad es única. Algunas veces se tiene la necesidad de tener un novio, de tener sexo por placer, que no es lo mismo que por trabajo y cuando estas en medio del acto experimentas las cosas más hermosas que dentro de las relaciones laborales no pueden ser, no quiero decir que una prostituta sea una mujer vacía, una mujer fría y material, sino que no te puedes estar enamorando cada media hora y perdiendo ese amor en los siguientes diez minutos, lo otro es que la mayor parte de las veces uno no escoge con quien irse al cuarto, sino que es la necesidad la que dicta que debemos hacer y ya esta.

Bailas dos o tres veces por la noche y te pagan bien. El tubo es tu herramienta de trabajo, tienes que ser hábil, la gente se vuelve loca cuando ve como te contorsionas en el. El tubo es una parte más de tu cuerpo y te dejas ir en el con tanta naturalidad que se excitan y quieren poseerte en ese instante, luego te llueven las propuestas, las invitaciones diversas, el cuartito oscuro, los olores, los placeres inmediatos. Cuando alguien no te gusta te mueves tan rápido que logras una eyaculación en tiempo record, pero casi siempre te reclaman, quieren más, al parecer se dan cuenta de la treta usada, pero quien no se amaña no se apaña.

Por supuesto que sueñas con tener tu casa, tus hijos y una vida a la que todo mundo llama normal, aunque lo más normal consiste en trabajar y tener dinero, eso es lo que yo hago, ganar dinero, quizá un día mi necesidad deje de ser la económica y piense en hacer otra cosa, además para que sigas ganando bien, necesitas tener a tu favor dos cosas fundamentales, poca edad y un buen cuerpo, después andas tomando lo que las demás ya no quieren y esa no debe ser la finalidad de toda mujer prostituta. Así que debemos tener en cuenta una vida profesional corta y si eres capaz de ahorrar un excelente fondo para la pensión.

Lo que pienso es que cada quien debe buscar lo practico para su vida, lo que funcione bien con ellos y eso, seguro que los hará mejores personas y no necesariamente, tiene que ver con no ser ladrones o putas.

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